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Cuatro líneas de investigación para hacer frente a las enfermedades del corazón

Posteado por "la Caixa" el 27/09/2018

Post de la Obra Social ”la Caixa”

La enfermedad cardiovascular (ECV) es la primera causa de mortalidad en todo el mundo. Cada año 17,5 millones de personas mueren por ECV y se estima que, en 2030, esta cifra alcance los 23,6 millones de fallecimientos anuales.

La ECV comprende un grupo amplio de enfermedades, que abarcan desde las cardiopatías hasta las enfermedades cerebrovasculares. Afortunadamente, se puede reducir el riesgo de padecer algunas de ellas adoptando ciertas medidas de prevención, como abandonar el consumo de tabaco, seguir una dieta sana y hacer actividad física de forma regular.

Otra baza fundamental para luchar contra la ECV es la investigación. En este contexto, no es de extrañar que en la primera Convocatoria de Investigación en Salud lanzada este año por la Obra Social ”la Caixa”, 4 de un total de 20 proyectos seleccionados se dirijan a mejorar y desarrollar nuevos métodos diagnósticos y terapéuticos para la ECV. Desde CaixaCiencia queremos sumarnos a la campaña del Día Mundial del Corazón sumergiéndonos en estos 4 proyectos pioneros en el campo de la investigación cardiovascular.

Anticuerpos para prevenir los accidentes cardiovasculares

Liderado por la investigadora Almudena Ramiro, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), el proyecto busca nuevos métodos de prevención del accidente cardiovascular.

A menudo, los accidentes cardiovasculares ocurren como consecuencia de un remodelado vascular patológico, que es un proceso anómalo de cambios en las paredes de los vasos sanguíneos. Actualmente se sabe que la respuesta inmunitaria contribuye en el remodelado vascular patológico, pero los biomarcadores descritos hasta la fecha no son suficientes para su prevención. Este proyecto quiere profundizar en cómo la respuesta inmunitaria mediada por anticuerpos participa en el remodelado vascular patológico para poder identificar nuevos biomarcadores de prevención de esta enfermedad.


Anticuerpos de ratones con aterosclerosis reconocen la placa de ateroma.

En busca de nuevos factores de riesgo de la aterosclerosis

Liderado por el investigador Valentí Fuster, del CNIC, el proyecto espera identificar nuevos factores de riesgo que determinen qué personas presentan un riesgo cardiovascular alto cuando la aterosclerosis aún se encuentra en fases tempranas.

En la aterosclerosis tiene lugar un endurecimiento de las arterias y una acumulación de grasa y colesterol que impide un buen riego sanguíneo. A pesar de estas características, durante los primeros años de la enfermedad la aterosclerosis puede no mostrar síntomas en el paciente y, por ello, es de vital importancia identificar nuevos factores de riesgo capaces de predecir la evolución de la enfermedad en personas que aún no manifiestan secuelas clínicas.


Descubrir los factores que favorecen el desarrollo acelerado de la aterosclerosis es la finalidad de este estudio.

Las dos caras de la inflamación: prevenir la lesión vascular sin comprometer las defensas

Liderado por el investigador Andrés Hidalgo Alonso, del CNIC, el proyecto explora una nueva estrategia terapéutica que, mediante la regulación del reloj inmunitario, pueda prevenir enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio y el ictus.

La inflamación es una respuesta natural del sistema inmunitario para hacer frente a infecciones. Sin embargo, las células inflamatorias que viajan por el torrente circulatorio —como los neutrófilos— desempeñan un papel clave en las lesiones vasculares tempranas. Anular la actividad de los neutrófilos no resultaría una buena estrategia terapéutica, ya que son imprescindibles para las defensas del organismo. Este proyecto persigue programar los neutrófilos para reducir sus funciones perjudiciales manteniendo su capacidad de defensa inmunitaria.


El infarto de miocardio y el ictus son los dos objetivos de prevención de este estudio.

Los cambios metabólicos que permiten la formación del corazón prometen nuevas terapias regenerativas

Liderado por la investigadora Ofelia María Martínez Estrada, de la Fundación Bosch i Gimpera de la Universidad de Barcelona, el proyecto profundiza en el paralelismo que existe entre los mecanismos moleculares que rigen la formación del corazón en la etapa embrionaria y el proceso de regeneración del músculo cardíaco después de un infarto.

En un contexto de lesión, el epicardio —la capa externa del corazón— puede actuar como fuente de células madre para la regeneración cardíaca, lo que lo convierte en un tejido de especial interés en el campo de las terapias regenerativas del corazón. Este proyecto estudiará detalladamente los cambios metabólicos de las células del epicardio durante el desarrollo embrionario del corazón para sentar las bases de posibles futuras estrategias de regeneración cardíaca.


Imagen de microscopía de fluorescencia de una sección de un corazón embrionario del ratón transgénico WT1-Cre mT/mG. En la imagen se pueden observar las células derivadas de WT1 en verde, y el resto de las células del miocardio, en rojo.

Referencia:

Organización Mundial de la Salud: Enfermedades cardiovasculares.

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