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Este es el primer acuerdo mundial firmado sobre el cambio climático

Posteado por Editor Ciencia Ciencia el 10/02/2016 en | 0 comentarios

Post por Raül Toran, vicepresidente de la Asociación Catalana de Comunicación Científica (ACCC).

El pasado miércoles 27 de enero tuvo lugar el diálogo «La Cumbre del Cambio Climático en París: resultados, acuerdos y próximos pasos» en el Palau Macaya. La sesión, que fue presentada por Jordi Portabella, biólogo y director del Área de Investigación y Conocimiento de la Obra Social "la Caixa" y moderada por el periodista científico Lluís Reales, trató las principales conclusiones de los acuerdos alcanzados en la Cumbre de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP 21. Esta sesión contó con los mismos ponentes de la sesión previa celebrada el 26 de noviembre: Flavia Rosembuj González-Capitel, abogada del grupo Banco Mundial y experta en cambio climático y financiación sostenible, habló sobre las compensaciones entre países contaminantes y países que sufren las consecuencias del cambio climático; Josep Enric Llebot, físico, profesor universitario y ex secretario de Medio Ambiente y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña, indicó que la solución encontrada para el acuerdo era muy inteligente; y Josep Xercavins, profesor del Departamento de Mecánica de Fluidos de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), aportó una visión crítica del acuerdo.

Valoraciones iniciales del acuerdo COP 21

Portabella explicó que este era el primer acuerdo mundial que se firmaba sobre el cambio climático: «Esto tiene un valor notabilísimo y se ha llegado al acuerdo multinacional con un cambio de método. Es realmente muy trascendente. Mi visión es muy esperanzadora».

Un momento del diálogo en el Palau Macaya

Josep Xercavins manifestó que «en la anterior sesión pronostiqué que no habría acuerdo ya que había muchas posibilidades de que fuera así. He vuelto más optimista ya que por primera vez hay un mensaje al mundo sobre un cambio de rumbo».

Por un lado, Rosembuj explicó que «las instituciones, como aquella donde trabajo, tenemos que ponernos a trabajar para ayudar a los países a desarrollar medidas preventivas contra el cambio climático. Estamos yendo hacia una economía basada en las bajas emisiones de carbono».

Por otro, Llebot manifestó que «la organización francesa de la cumbre, que fue perfecta, facilitó mucho la llegada a los acuerdos. Se aprobaron dos documentos: el que todos conocemos y otro que especifica lo que se debe hacer. Se anuncia un cambio de modelo energético justo en un momento en que el petróleo está en unos niveles muy bajos. La valoración global del acuerdo es positiva».

Cumplimiento de los acuerdos alcanzados

«La solución encontrada es muy inteligente. La Organización de las Naciones Unidas tendrá la forma de hacer cumplir los acuerdos. Han sido los mismos estados los que han puesto sus límites de emisiones», continuó Llebot.

Portabella explicó que el hecho de no poner límites concretos obligatorios hizo avanzar el acuerdo y que «las diferentes naciones se han comprometido como estado a reducir sus emisiones. También se ha reconocido el papel de las ciudades que también se reivindicaba».

«Estamos ante un acuerdo que toma una serie de decisiones y que tiene forma de tratado. Debe haber la firma de 55 estados. Después habrá un periodo de cinco años donde deberán firmar los diversos órganos de gobierno de los estados, incluidos los de EEUU y China. El acuerdo no obliga a nada, más que seguir una metodología que dirá qué quiere hacer un estado cada cinco años para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero», explicó Xercavins.  

Sobre este punto Portabella manifestó que «el hecho de que se haya aprobado una metodología y no un tratado hace que lo pueda firmar el presidente de EE. UU. y no el senado, con lo que se evita la posibilidad de veto».

Aumento de la temperatura global

La presentación de los programas propios de cada uno de los estados para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero ya era un acuerdo previo al acuerdo de París, según indicó Xercavins, que continuó explicando que «el acuerdo pretende no llegar a superar los 2 ºC a finales de siglo, con respecto a la temperatura preindustrial. Pero se superará si continuamos quemando los combustibles fósiles todavía disponibles». 

De otro lado, Llebot explicó que «el acuerdo de los 2 ºC es un acuerdo político, no científico. Hay que ver cuál es el efecto sobre la temperatura que tiene emitir x toneladas de petróleo u otros combustibles fósiles. Lo más importante es la transparencia y seguir la metodología desarrollada por el IPCC».

Rosembuj se centró en las compensaciones y especificó que «están los conceptos de pérdida y restitución de daños: ha entrado dentro del acuerdo la obligación de hacer que los países desarrollados paguen a los países pobres que tengan pérdidas a causa del cambio climático».

Aspectos positivos y negativos

«Actualmente, la mitad de la población vive en las ciudades donde cada vez vivirá más gente. Por primera vez se ha reconocido el papel de las regiones políticas más pequeñas que los estados, como las ciudades, que tendrán un papel destacado en el cambio de modelo energético», explicó Portabella.

Pero el acuerdo también tiene aspectos negativos, según indicó Xercavins, que comentó que «en la parte central del acuerdo, se deja entrever la posibilidad de desarrollar los captadores de carbono y, por tanto, el consumo de combustibles fósiles. No se concreta que tenemos que ir hacia la descarbonización de la economía».

Según este experto, «actuar contra el cambio climático es actuar contra la pobreza, ya que los pobres son los más vulnerables al cambio climático». Sobre este punto Portabella concluyó que «en las próximas décadas se producirá un cambio energético que provocará un cambio económico que derivará en un cambio social».

Más información:

#COP21 El Acuerdo de París en cuatro puntos clave, un avance histórico para el clima (21 de enero de 2016)

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Archivo: 2016 2016 » Febrero

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