miércoles 07

La medicina del futuro será personalizada, precisa y participativa

Posteado por Obra Social el 07/02/2018 en | 0 comentarios

Imagen: CosmoCaixa

Post de Raül Toran, presidente de la ACCC

El pasado 29 de enero, Aaron Ciechanover, médico y premio Nobel de Química 2004, puso en marcha el ciclo «La ciencia vista a través de los ojos de premios Nobel», organizado por la Obra Social ”la Caixa” y la Real Academia Europea de Doctores, que se celebrará en CosmoCaixa durante el primer semestre de 2018, con una charla centrada en la medicina personalizada. Pero antes explicó que «nadie quiere estar enfermo ni hacerse mayor». Y… ¿es eso posible? Si retrocedemos unos ciento veinte años, cuando pasamos del siglo xix al xx, la esperanza de vida era de cincuenta a cincuenta y cinco años de edad. Ahora vivimos una media de ochenta a ochenta y cinco años. Solo en cien años hemos añadido un promedio de treinta años a nuestra esperanza de vida.

Y nos preguntamos... ¿por qué ha tenido lugar este hecho durante el siglo pasado?

Ha sido posible gracias a la formación, la educación, la ciencia y la tecnología. Durante el siglo xx se han producido grandes avances como las radiografías —la tecnología iniciada con Röntgen, el primer galardonado con el premio Nobel en Física en 1901—, y los antibióticos como la penicilina, que salvó cientos de miles de vidas de soldados aliados en la Segunda Guerra Mundial.

Todo lo que aprendimos en el siglo xx sobre las dietas, la obesidad, el colesterol o la importancia de hacer ejercicio, junto con los antibióticos y las vacunas, las radiografías, la anestesia, la cirugía y los trasplantes, nos ha dotado de unos treinta años adicionales de vida. Quizás las personas que nazcan ahora vivirán hasta los ciento veinte años, según unos modelos que han desarrollado unos investigadores.

Pero... ¿cuál es el precio que pagamos por vivir todos estos años extra?

Es un precio muy alto. Por ejemplo, el de padecer cáncer, que es la segunda causa de mortalidad en los países occidentales, solo por detrás de las enfermedades cardiovasculares. Hace más de cien años la gente no se moría de cáncer. No porque no existiera, sino porque no vivían lo suficiente para desarrollar la enfermedad. El cáncer es una enfermedad que mayoritariamente depende de la edad: comienza a aumentar dramáticamente a partir de los cincuenta y sesenta años. Asimismo, las enfermedades cerebrales y las cardiovasculares afectan principalmente a personas con edades avanzadas, casi de manera exclusiva. Se pueden encontrar casos de enfermedades cardiovasculares en edades más jóvenes, pero se debe a que tienen una cardiopatía congénita, en la que se fuerza el corazón hasta que este falla. Por lo tanto, el precio que pagamos por esos años extra de vida es sufrir cáncer y enfermedades mentales o cerebrales y cardiovasculares.

Actualmente, el 80% o 90% de los presupuestos dedicados a la investigación en los países occidentales se destina a tratar enfermedades que afectan a los adultos, puesto que padecemos enfermedades de este tipo cuando nuestro cuerpo ha consumido nuestras reservas. Sin embargo, muchas de estas enfermedades se podrían detectar en estadios muy iniciales, por lo que hay que pensar en la prevención y la detección precoz.

Imagen: CosmoCaixa

Medicina personalizada

«Es imposible saber si un paciente se curará o no de una determinada enfermedad», continuó explicando Ciechanover. Ello es así porque los médicos solo pueden dar porcentajes de curación, ya que el tratamiento médico estándar puede fallar, puesto que no hay dos personas iguales.

Entonces... ¿qué podemos hacer?

Podemos cambiar la cara de la medicina, para hacerla personalizada, es decir, precisa, predictiva, preventiva y participativa.

Y... ¿eso cómo se hace?

La respuesta está en nuestro ADN. La investigación en este ámbito alcanzó un hito en el año 2000, cuando se pudo leer el ADN de una persona, la «biblioteca» que nos constituye como somos. Para hacerlo se necesitaron ocho años y 1.000 millones de dólares. Actualmente, el precio ha bajado hasta los 5.000 dólares y esto nos lleva a predecir que en un par de años costará unos 1.000 dólares, un coste equivalente al precio de una resonancia magnética. Asimismo, el tiempo para conseguirlo ha pasado de ocho años a una o dos horas.

Todo ello nos sugiere que en un par de años podremos analizar qué nos constituye y descubrir los errores en el ADN que nos están provocando enfermedades. Por ejemplo, un cáncer de mama en una mujer A será distinto al de una mujer B. Cada una de ellas se podrá tratar con un fármaco específico para sus mutaciones. Pero para utilizar estos tratamientos primero tendremos que hacer una secuenciación en el ADN del paciente para ver si tiene una mutación u otra y poder tratarla de un modo personalizado.

Hasta hace pocos años, el tratamiento del cáncer era muy agresivo. Ahora puede ser muy preciso. Se puede tratar a un paciente con el fármaco específico para su mutación genética. La medicina se está dirigiendo hacia la enfermedad en el contexto del paciente.

Este tipo de medicina también es predictiva, preventiva y participativa. Predictiva porque al ver la secuenciación de ADN podemos «predecir» futuras enfermedades (tendencia a tener el colesterol alto, por ejemplo) e incluso podemos prevenirlas (con dieta, por ejemplo). Aparte, los pacientes, que están mucho más formados e informados que antes, toman parte en el proceso de toma de decisiones sobre su propia salud. Esto se conoce como medicina participativa.

En el futuro, con la tecnología conocida como CRISPR, podremos eliminar los genes mutados y reemplazarlos por genes sanos. Es decir, repararemos los genes y curaremos enfermedades con tratamientos moleculares. Esta medicina será más cara ya que no habrá un único medicamento para una determinada enfermedad, lo cual podría causar más desigualdad. «Igualmente, esta medicina será mucho más efectiva para hacernos llegar sanos hasta los ciento veinte años», concluyó el ponente.

Más información

Ciclo «La ciencia vista a través de los ojos de premios Nobel»

Resumen

El pasado 29 de enero, Aaron Ciechanover, médico y premio Nobel de Química 2004, puso en marcha el ciclo «La ciencia vista a través de los ojos de premios Nobel», organizado por la Obra Social ”la Caixa” y la Real Academia Europea de Doctores, que tendrá lugar en CosmoCaixa durante el primer semestre de 2018. El ponente centró la charla en la voluntad de vivir más años pero de una manera saludable y habló sobre la medicina personalizada.

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Archivo: 2018 2018 » Febrero

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